Ideas para aprender a pensar

¿Te has preguntado alguna vez como desarrollar el pensamiento de los niños? ¿Eres profe o padre y quieres que aprendan a pensar por sí mismos?

No es fácil que los niños se expresen por si mismos sobre algún aspecto de sus vidas sin estar en cierta manera influenciados por su entorno. Todo lo que les rodea sirve para enriquecer sus opiniones sobre el mundo pero estamos acostumbrados a ni siquiera preguntarles, a que asuman lo que se les dice, obedezcan y continúen por el camino que les marcamos.

El primer paso para que se conviertan en adultos es permitirles desarrollar su propio pensamiento sobre las cosas. Es justo esto lo que les hace únicos y diferentes. Es lo que les salvará del adoctrinamiento, de tantos como existen en el mundo, lo que les dará libertad de elección desde el conocimiento de las cosas.

El problema suele venir cuando no sabemos exactamente cómo hacerlo, qué plantearles, si están o no preparados para algunos temas. El pensamiento crítico o el hecho de saber discernir y analizar diferentes situaciones a partir de las inferencias que realizan por la conexión multineuronal parte de un hecho básico: la creatividad.

En un momento en que las evaluaciones PISA parecen poner todo su esfuerzo en materias troncales como las matemáticas y la lengua, parece que también perdemos de vista el hecho de que, en ocasiones, evalúan la cultura general de nuestros alumnos, algo que, aunque no comparto que se evalúe de esta manera a los alumnos, quizá debería considerarse con más importancia de la que se le da frente a las otras.

Es aquí donde entra en juego una herramienta muy positiva, una aplicación que permite desarrollar esa cultura, ese pensamiento divergente y crítico y ayudar a la competencia de aprender a aprender, más concretamente, a pensar. Su objetivo principal es darnos ideas para aprender  a pensar.

Hablamos de Tell About This.

Se trata de una aplicación muy sencilla pero a la vez infinita. La idea parte de dar voz a los niños, a través de un sistema de propuestas donde los niños deben contar la historia que ven. Es una excelente herramienta de Storytelling, que creo que puede abarcar mucho más siguiendo la línea de este post.

El hecho de contemplar escenas cotidianas, y de poder incluir las nuestras propias, de sugerir preguntas abiertas en un acertado intento de provocar el pensamiento y de utilizar una metodología tan visual la convierten en la perfecta aplicación para aprender a pensar. A continuación os dejo una pequeña galería con imágenes de su interior.

De un lado te ofrece la posibilidad de crear perfiles, lo que a nivel de aula es genial porque te permite conservar lo que cada alumno dice de cada propuesta, bien para evaluarle en algún punto de su aprendizaje, bien para crear una galería propia de aula de cara a un blog de centro o incluso para compartirlo con los padres.

En segundo lugar, te permite crear tus propias propuestas, personalizando el aprendizaje al contenido que tú quieras, relacionado con algo que estás impartiendo en el aula, simplemente para debatir un suceso actual o para permitirles a ellos mismos introducir temas que les interesen para tratarlos en casa o en clase.

Cada propuesta viene con una pregunta abierta: imaginar, describe, explicar como sucede algo, donde ocurre un suceso, cómo es algo… Este es el punto fuerte de la aplicación y lo que le otorga ese doble valor de storytelling+aprender a pensar.

Puedes crear propuestas por temáticas específicas para tenerlo todo más ordenado. Configurar el aspecto de la aplicación y, por último, conservarlo en tu carrete o compartirlo vía email.

Más allá del desarrollo de la competencia lingüística (pronunciación, estructuras gramaticales, conceptos literarios…) que es, sin duda, el paso previo, el hecho de sugerir abiertamente interrogantes propicia el desencadenamiento de las ideas. Puede ser a partir de situaciones vividas, imaginadas o simplemente tratando de ver nuevas perspectivas en cada imagen o propuesta, la cuestión es que abre nuevas posibilidades para debatir, charlar y cuestionar entre todos.

Partir de una apertura total de miras, porque lo planteas como un juego, donde se debe analizar cada detalle en busca de nuevos aportes, cada uno el suyo particular porque vemos el mundo de manera diferente y, de esta manera, cuando se pongan en común en el grupo cada aportación volver a valorarlo todo, para aprender unos de otros, para favorecer un pensamiento más flexible.

Es importante que cada alumno trabaje de manera individual para generar esa confianza en sus convicciones, lejos del ridículo e inseguridad que pueda creer que genera su idea, y luego aceptar que todo vale, que su pensamiento se forma de esa manera y defenderlo ante los demás.

La manera en que cada uno expondrá su idea sobre la propuesta también ayudará a comprobar en que “inteligencia” se siente más cómodo. Habrá los que se fijen en las texturas y colores, en la cantidad, en la historia que hay detrás…De manera que también nos ayuda a conocer cual es su habilidad y cómo podemos seguir desarrollándola. Es un aprender a pensar para todos, tanto para alumnos como para el maestro/padre.

Viene en inglés, aunque tus puedes poner tus propias propuestas en tu idioma, y tiene una versión gratuita que es más limitada en cuanto al número de propuestas y otra de pago que la amplia. Os dejo con el tutorial:

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