Crea tu propio curso de e-learning

E-learningLas claves para crear un curso de e-learning no son un secreto. No pretendo aquí hablar de lo que haría una gran compañía, universidad, etc. a nivel oficial. Pretendo acercar el concepto al usuario de a pie. Hablemos de profesores que quieren utilizar la metodología Flipped Classroom, o de aquel que quiere ganar un dinerillo enseñando lo que mejor sabe hacer. Todos podemos aportar algo, enseñar y colaborar en el aprendizaje. Considero que este post os resultará útil para lanzaros a la red y aprovechar todos los recursos disponibles.

A tener en cuenta:

    • Utilizar una presentación llamativa (contrastes e iluminación para focalizar la atención sobre algún punto concreto), simple, con humor, centrada en lo que queremos que permanezca, es la clave para entrar directamente en la cabeza de los demás. Dicha presentación combinada con la escucha propiciará un mejor aprendizaje del contenido. Evitar contenidos que distraigan del objetivo principal (transiciones ostentosas, animaciones…). Seguir la norma de “menos es más”. Pocas diapositivas, que la hagan dinámica y donde todas ellas estén conectadas. Utilizar un sistema de encabezamientos que permitan llamar la atención sobre lo esencial, así como el uso de colores en función de la categoría de los contenidos, etc. Tengamos en cuenta el #visualthinking para presentar grupos de contenidos. Se fija más directamente en la retina. Echa un vistazo a estas herramientas para crear presentaciones :

  • Estructurar el contenido de manera que resulte significativo, para ello atender a lo que el público reconoce. Utilizar técnicas de Storytelling para captar su atención y que resulte significativo el aprendizaje. Está comprobado que el contacto emocional a través de la historia favorece la reflexión, la acción y la motivación de los participantes. Es una manera de hacer valer tu contenido. Son capaces de relacionar mejor los contenidos y hacer inferencias, relacionando la teoría y la práctica.
      1. Tema. Introducción al tema desde una historia relevante para el público (qué piensen: “eso mismo pienso yo”). Quien está atendiendo tu curso está interesado en el tema y siente curiosidad por él. Despierta en ellos el ansia de querer seguir aprendiendo con una historia cercana. Esta es la parte más difícil, habrá que ajustarse a cada contenido. Lo fundamental es que sea un sentir generalizado, algo habitual en su pensamiento y que, en cierta manera, les gustaría cambiar o progresar en la idea (recordemos el I have a dream de M.Luther King). Ofrecer recursos (bibliográfica, artículos, webs,…) relacionados para que puedan investigar y lanzar su propia producción de ideas en foros o comentarios. En esta app encontraréis frases inspiradoras para comenzar.

      2. Objetivos. Contenido del curso. Desde cada punto que la historia desarrolla equivale al objetivo/contenido que quieres desarrollar. Siguiendo la idea siguiente: la historia nos dice esto y nuestro contenido ofrece esto para sacarle provecho. La idea principal, historia o frase es sobre la que se asienta todo el contenido. Ofrecer la oportunidad de descargar este contenido en texto además del vídeo para facilitar el repaso (a través de pizarras online, herramientas de presentación, vídeos, imágenes interactivas…) Os dejo un listado de apps útiles para este fin:

    3. Conclusiones y Actividades. Una vez el oyente queda satisfecho con el curso toca la llamada a la acción para que bajo su propia experiencia trabaje los contenidos y queden definitivamente fijados. Aquí dependerá de sobre qué verse nuestro curso. Una exposición, un proyecto, la creación de un blog,…

  • No olvidéis que los vídeos de corta duración son más efectivos. Introducir pequeñas píldoras de información acompañadas de actividades efectivas para interiorizarlas en cada lección (buscar información, aportar en foros, realizar esquemas, contribuir en tableros colaborativos, respecto a un concepto concreto…). Finalizar el curso con una actividad más extensa (proyecto final que abarque cada pequeño concepto) corregida por pares para que interactuen y discutan cada aprendizaje individual y pongan a disposición grupal los pequeños detalles de aprendizaje de cada uno (#inteligencia colectiva), proporcionando un feedback apropiado. Utilizar una rúbrica para ello, para que se ajusten a lo que pretendes que aprendan. También resulta efectivo una autoevaluación, con la misma rúbrica.
  • Al tratarse de cursos online es interesante introducir elementos gamificados que motiven a la terminación del curso. Hablamos de badges o medallas digitales en función de los objetivos conseguidos que puedan ser colgados en los portfolios o proyectos que van creando para darle relevancia. Recordar que es importante reconocer la labor que se hace. Al tratarse de un curso sin horarios predeterminados, o al menos no excesivamente rígidos, es más difícil organizarse para completarlo. La gamificación no sólo incluye los badges, también un feedback adecuado y algún elemento de progresión en la consecución de los objetivos, algo así como una barra medidora del progreso y avance en el curso y la posibilidad de recibir feedback inmediato a través de una pronta respuesta en los foros o comentarios, para ello sería útil y práctico introducir algún tipo de etiqueta que te permita interactuar en cada momento con tus alumnos, vía alguna de las herramientas que proponemos o incluso de las redes sociales creando un grupo al respecto (#mlearning). Si eres de los que incluyes tu curso online en  tu blog, por ejemplo de WordPress con el plugin de LMS, te recomiendo que eches un vistazo a CaptainUp para gamificar la página.

Si lo que quieres es que tus cursos estén en la red,  existen varias plataformas  que te permiten hacerlo. Algunas son:

Fuentes:

Enlaces de interés:

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