Un tranvía llamado Creatividad

Una parte importante de lo que somos, de cómo actuamos, viene de nuestra propia creatividad.

Muchos alumnos se asustan o quedan bloqueados cuando intentamos hacer algo diferente en el aula, cuando nos salimos de lo globalmente instaurado como si lo demás no cupiera en el proceso de aprendizaje. Lo peor, es que esto también les sucede a muchos docentes.

Hoy quiero abrir un espacio de reflexión y oportunidad a la creatividad a través de una serie de dinámicas creativas simples que permiten el desarrollo de muchas competencias, necesarias para resolución de problemas, de colaboración y de comunicación. Abrir espacios dialógicos que den cabida a nuevas perspectivas, formas de pensar y a la reflexión del aprendizaje para hacer crecer el conocimiento desde la participación en una comunidad de aprendizaje.

Mis propuestas son:

  • Socializa para ti y para los demás. Perfecta para convertirla en un ice-breaker a la hora de crear un equipo nuevo en el aula y lograr una cohesión grupal inicial. Cada participante tendrá un folio doblado en 4 partes, cada una de ellas para una pregunta. En un primer paso favorece el autoconocimiento planteando cuestiones y reflexionando sobre cuál es la mejor opción y porqué. La respuesta puede hacerse escrita o dibujada:
    • Mi plato de comida preferido
    • Mis vacaciones ideales
    • Mi libro/película favorita
    • Mascota ¿sí o no? ¿Cuál?

A partir de ahí se crearán grupos que interactuarán con las respuestas dadas y ofrecerán sus opiniones del porqué de una u otra respuesta abriendo un espacio de debate y conocimiento mutuo.

  • Utiliza el visual thinking para pensar a lo grande, para visualizar objetivos de aprendizaje más allá de los previsibles. La dinámica es útil no sólo de cara a los docentes para globalizar sus materias y encontrar una visión compartida sobre un objetivo o proceso, sino también para los alumnos para organizar sus propios aprendizajes tratando de conectarlo con la realidad en busca de un producto cooperativo final para un proyecto. Crea una narrativa que incluya los puntos clave del proyecto:
    • Un título final
    • Una portada que incluya el resultado
    • Un brainstorming o generación de ideas inicial
    • Una cita que sintetice la idea
    • Imágenes que acompañen la visualización del proyecto
    • La organización como en capítulos de todos los elementos a tener en cuenta en el proyecto.
  • Emprende. Diseña un producto y reflexiona sobre el proceso creativo de construcción del mismo. Da alas a tu imaginación, a tu inventiva y crea. Piensa en una necesidad presente en tu aula o en tu comunidad (aprendizaje servicio). Puedes seguir un canvas o trabajar directamente sobre el resultado, analizando cómo llegar hasta él:
    • Contenido: ¿A quién va destinado? ¿Cómo lo denominas? ¿Cuáles son sus características? ¿Qué beneficios aporta?
    • Diseño: ¿Qué apariencia tiene? ¿Resulta práctico o útil? ¿Es fácil de crear? ¿Cómo lo compartimos/difundimos?
    • Acción: Puesta en marcha
    • Evalúa: ¿Ha sido útil para la comunidad a la que iba destinado? ¿Sugerencias de mejora?
  • Juega. El juego proporciona las dosis justas de las tres anteriores. Por un lado su factor cultural y social propicia la inmersión en entornos de aprendizaje compartidos. De otro las imágenes y narrativas que revelan son parte importante del proceso, así con los escenarios que crean, las recompensas que se otorgan y los recorridos que fomentan. Por último, las estrategias de resolución permanente de problemas, conflictos que van surgiendo durante la partida nos hace ser emprendedores continuamente, elaborando estrategias, reelaborando, aprendiendo y reflexionando y todo a golpe de dado.

 

Un tranvía llamado creatividad

¿Te subes al tranvía de la creatividad?

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