La capacidad de elección

 

La capacidad de elección

El aprendizaje se adquiere con la propia experiencia, y sólo uno mismo es capaz de aprender.

A través de los años hemos intentado ofrecer multitud de opciones a elegir en busca de una libertad infinita. Pero demasiadas opciones no han hecho sino bloquearnos el camino deseado, complicándonos nuestra existencia y en consecuencia, creándonos unas necesidades que no son tales. Esa libertad de elección nos ha llevado a un mayor consumismo y al nacimiento de un nuevo tipo de vida y de creencias que no son las que tienen que ser, olvidándonos de la importancia de la sociabilidad como razón primera del ser humano. La variedad de elecciones provocan en los jóvenes mayor indecisión y la creencia de que la decisión final erradicará todas las demás de una manera frustrante. En consecuencia, debemos replantearnos la educación de los niños y jóvenes en busca de la pauta elección/error/recompensa. Sólo dándoles la oportunidad de decidir y de cometer errores o triunfar es la manera en que tenemos de acercarles a la libertad, al control sobre sus vidas. Tanto es así que la etapa de maduración desde bebés hasta la adolescencia no es otra cosa que una lucha constante por intentar controlar sus vidas por si mismos, de ser independientes de los padres, con sus propias creencias y valoraciones. Siguiendo a Barry Schwartz debemos dar la oportunidad de crear jóvenes satisfechos, que sepan lo que quieren y opten por ello, arrepintiéndose si es necesario en algunos casos, pero no buscando la perfección que sólo les llevará a una indecisión eterna y a la frustración. Nuestra vida está compuesta por la toma de decisiones, cuando optas por algo, renuncias también a algo. Debemos buscar el objetivo primero de educar personas y no sólo técnicos o especialistas en diversas materias. Nuestras necesidades cambian a cada instante que vivimos. A cada rato las opciones a elegir son diferentes.

La meta sigue siendo la felicidad y para ello debemos controlar nuestra vida, nosotros mismos; y si durante el proceso de educación no damos paso a esta capacidad de elegir desembocará en una impotencia aprendida y no conseguiremos controlar nuestro entorno nunca.

Una vez más la inteligencia emocional se abre paso en la educación de nuestros niños como paso para una libertad para decidir y aprender de la propia vida.

Clara

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