Objetivo: conocer a tu amigo

103HTodos los años sucede igual. Con la llegada a las aulas el reencuentro con los compañeros es inevitable. Nuestro objetivo: conocer a tu amigo. Ya sea en aquellos cursos donde comienzan con nuevos amigos, como en Infantil o bien porque dos meses de vacaciones es tiempo suficiente para que cada uno de nosotros cambiemos, os propongo una actividad para que mejoren las relaciones y se conozcan un poquito más. La actividad está orientada principalmente para infantil o primeros años de primaria por el componente plástico que desprende pero se puede adaptar de muchas maneras, algunas de las cuales os sugiero.

Para empezar debéis disponer de las fotos de todos los alumnos en tamaño folio o por lo menos dos por folio. Y tener varias copias de cada porque de entrada vamos a realizar dos actividades.

Para ello os recomiendo elaborar un escenario motivador, un fotomatón personalizado. Buscar un espacio en la clase que pueda cerrarse con unas cortinillas, un biombo o incluso una gran caja de cartón (¡mira este que chulo!), y colocar una tablet  frente a una silla donde ellos mismos pulsarán el botón de la foto o bien a través de la siguiente aplicación con la webcam del ordenador (Laphotocabine). Otra manera es desplegar una alfombra roja (de papel vale) para que según pasen y entren en el aula les hagamos las fotos y darles un recibimiento inolvidable (en este caso se pueden aprovechar esas fotos para toda una galería que sirve para muchas actividades, así que guadarlas).

El objetivo es templar la clase. Es decir, inculcar valores de respeto hacia los demás desde las semejanzas y diferencias individuales al mismo tiempo que comenzamos a introducir “El cuerpo” como contenido académico.

En una primera sesión en asamblea se les muestra a todos sus fotos ( se pueden imprimir tal cual o con algún filtro de colores) y se introduce el tema. Todos somos niños y niñas, tenemos dos ojos, nariz, boca… y se van contemplando las similitudes humanas de manera que vean que son en cierta medida iguales, y que lo que perjudica a uno puede perjudicar a otro (introducimos el cuerpo para el conocimiento de si mismos). De esta manera tan visual inculcamos el valor del respeto a los demás evitando daños y malos comportamientos, porque hay que hacerles ver que si pegamos a alguien en el ojo también puede recibir lo mismo a cambio. Y a nadie le gusta que le peguen en el ojo.  Buscamos “la empatía” para desarrollar “el respeto”. Al tiempo que conocen su cuerpo o su cara lo identifican con personas susceptibles de ser como ellos, de sentir lo mismo. Podemos utilizar una rueda de emociones para que comprendan bien que significa cada una de ellas (os dejo al rueda (en inglés) para descargar de la página original aquí).

la foto 1A continuación, para hacerlo más visible todavía, recortamos claramente las fotos en tres tiras horizontales: La parte de los ojos, la nariz y la boca. Y las distribuimos por el suelo. Ahora los alumnos deberán formar caras diferentes con esas tres partes de la cabeza (también se puede ampliar a todo el cuerpo si la foto es completa). Con este juego-puzzle (la idea la he tomado de mi amiga de Creatificando) formaran personas a partir de sus propios rasgos y asimilarán que todos tienen ojos, nariz y boca y por tanto son iguales en cuanto a estructura y esto es el valor que se debe respetar: la integridad física y psíquica.

Para terminar se puede jugar a adivinar de quien es cada parte de los nuevos personajes que han creado y fomentaremos la observación y atención en el prójimo como medida para que se conozcan mejor.

Esos datos o valores que se recogerán se pueden incluir en un portafolio individual de cada uno, de cómo los compañeros le ven para hacer un análisis al final del curso de si han visto los mismo, sólo se han centrado en rasgos físicos o lo han complementado con rasgos psicológicos. Por ejemplo, estos labios son de Pepe porque siempre sonríe. Ha conocido a Pepe por su alegría más que por la forma de sus labios.

Se pueden establecer ratings de factores emocionales acompañados de las fotos de los alumnos que a lo largo de las semanas pueden ir variando de uno a otro. Así Pepe comienza en el rating de la alegría pero si hay un día que llora, o cualquier otra cosa podría pasar a otro rating. De esa manera van viendo sus comportamientos diarios y al final de la semana se situará en un rating semanal/ mensual/trimestral que le indicará como se ha ido comportando y le ayudará mejor a comprender sus propias emociones, a controlarlas y dirigirlas hacia la más indicada. Lo ideal en el aprendizaje es que conozcan el sentido del mismo y ellos mismos se autoevaluen y corrijan, de una manera activa. Se pueden utilizar emoticonos en pegatinas, que los dibujen, etc y cada uno el suyo. También podéis utilizar plantillas como esta.

¿Cómo estás hoy? Nombre alumno:
Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes
  😆   😥

Para que comprendan mejor la idea de ratear las emociones os recomiendo este vídeo que he encontrado gracias a los recursos que proporciona Ineverycrea.

la foto 2Y por último, para pasar un rato divertido, se les ofrecerá a cada uno de nuevo la imagen aleatoria de un compañero, en esta ocasión plastificada o metida en una funda transparente cerrada. Sobre la foto deberán personalizar la cara o el cuerpo con dibujos o doodles bien con plastilina o bien con rotulador vileda. Desarrollarán su creatividad, trabajando sobre la concepción que tienen de su compañero y reflejarán sentimientos y emociones hacia ellos. Lo interesante de que estén plastificadas (toda maestra debería tener una plastificadora en el aula) es que se pueden reutilizar muchas veces (en el ejemplo una alumna ha añadido a mi cara granos como si estuviera enferma: otro tema que se puede tratar, ¿Cómo nos sentimos cuando nos encontramos mal?)

Todo ello es totalmente personalizable. Desde adaptar la tecnología y sustituir el doodle manual por el de la tablet o incluso utilizar aplicaciones como Chatterpix para que cada uno hable de sus miedos, sus alegrías, sus gustos, etc. y formar un vídeo que demuestre la diversidad del aula, o incluso crear un stopmotion de una pequeña dramatización mímica de las fases por las que pasa cada uno de un estado de emoción a otra, o de situaciones conflictivas en el aula para hacer la moraleja final de cómo deben comportarse. Por supuesto esto se adaptaría más a cursos superiores, como mejora de la convivencia, aunque el trasfondo es el mismo.

Lo que está claro es que debe primar la educación en inteligencia emocional como paso previo para el resto de aprendizajes. Lograr un clima adecuado en el aula facilita y motiva el resto de aprendizajes, y lo contrario puede entorpecerlos o incluso hacer fracasar la misión del docente y la propia actividad de cada alumno.

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