Iniciar proyectos en otoño para el aula

Ya sabemos que cuando llega el otoño los colegios se llenan de una enorme variedad de actividades propias, especialmente en infantil y primaria, y nuestros hijos/alumnos comienzan a recoger hojas de la calle, frutos secos, etc. En mi afán por plantar esa semilla creativa que os inspire para desarrollar grandes proyectos os traigo el post de hoy, dedicado al otoño pero abarcando diferentes disciplinas que favorezcan la globalización del aprendizaje. Nuestro meta es: iniciar proyectos en otoño para el aula.

A partir de actividades básicas y sencillas pretendo que vuestros alumnos despierten su conciencia. Yo sólo os doy una pautas, como he dicho, la semilla. Es vuestra tarea desarrollarla completamente en función de vuestras circunstancias particulares de alumnos, aula y centro educativo. Cada uno en la medida de sus posibilidades.

1ª Proyecto: Nuestra huella en el mundo.

Sin duda es un tema que nos preocupa la importancia de cómo nos ven los demás. Nuestro objetivo con esta actividad es multidisciplinar: se trabajará la inteligencia emocional, el conocimiento del entorno social ( desde múltiples puntos de vista) y natural.

Para ello, en una primera sesión, pediremos que recolecten hojas, pero dentro del horario del aula, si estamos en un centro educativo, ya que forma parte del “experimento”. De nada nos sirve que las traigan de fuera sin conocer la experiencia previa que han tenido en la recolección (quizá con prisas sin pararse ni detenerse a pensar en la actividad). En la recolección de las hojas en el jardín del centro o un parque cercano se puede aprovechar para iniciar a los alumnos en la investigación de campo, nombrando y diferenciando el tamaño, color y forma de las hojas.

HuellaUna vez en el aula se pueden establecer equipos para hacer un collage de parte de esas hojas  (de manera que cada alumno se quede con al menos una), haciendo conjuntos por alguna de sus características. Este trabajo de clasificación en el que se puede dificultar el nivel incluyendo también una seriación por tamaños o colores contribuye al aprendizaje de la competencia lógico- matemática.

En una segunda sesión, utilizaremos la hoja que tiene cada alumna para realizar una huella. Resulta una actividad muy visual y clara para introducir como se depositan los sedimentos en el terreno, hablar sobre la permanencia de los residuos implicando conceptos de cuidado del medioambiente y ecología, y con un trasfondo emocional, tratando el tema del nacimiento/muerte de los seres vivos. Estos se pueden tratar en sesiones independientes a partir de la actividad plástica de la huella que os muestro a continuación. Se pueden utilizar materiales habituales, desde una tiza de color, carboncillo, ceras Manley o lápiz negro.

2º Proyecto: Las palabras vuelan.

En esta ocasión introduciremos las hojas caídas como plantillas para recortar diarios o revistas, de manera que tengamos hojas hechas con este tipo de material lleno de palabras. La idea es sugerir lo que he calificado como “Las palabras vuelan”. Es un buen momento para desarrollar conceptos como el respeto hacia los compañeros de manera que mejoren sus actitudes verbales cuando se dirijan a cada una de las personas que en algún momento interactúan con ellos.

En una segunda sesión introduciremos estas hojas como una actividad de animación a la escritura, o más bien de creación lectora. De entre las palabras que se encuentran en las hojas recortadas seleccionarán diferentes términos que se les asignen por equipos y los subrayarán. Unos artículos, otros nombres, otros adjetivos… Todos ellos se reunirán para entre todos los  equipos formar frases y de ahí pasar a historias, dependiendo del nivel de dificultad que queramos otorgarle a la actividad.

Es una excelente actividad para desarrollar la competencia lingüística y comunicativa a través de impactos propios de la estación como son las hojas que vuelan con el aire, como las palabras, todo muy poético(algo que también puede resultar deLas palabras vuelan utilidad para trabajar la poesía, y formas verbales como la metáfora, símil, etc.)

Para los más pequeños están plantillas pueden resultar útiles para crear coronas de bienvenida (recordemos la idea del docente como coach que busca sacar lo mejor de ellos, un poco como una terapia grupal)y asociarlo a normas de convivencia de recibimiento de nuevas personas con la educación debida y respeto, de aceptación de la diversidad presente en el aula, incluyendo cada hoja con el nombre o la foto de cada niño. Despertando la confianza y seguridad necesaria para abrirse personalmente en clase y dar pie al aprendizaje. Por supuesto para la creación de las plantillas tendrán que echar mano de sus habilidades motrices desarrollando esa motricidad fina tan preciada para la lectoescritura posterior a partir del copiado de la silueta de la hoja y del recorte o picado completo.

3º Proyecto: Diario de vida.

El otoño es el momento perfecto para iniciar un diario de vida. ¿Os preguntaréis qué quiero decir con esto?. Pues bien, los alumnos/hijos comienzan el curso escolar y van a pasar durante todas las estaciones durante el, lo que implica valiosos aprendizajes ” de temporada”.  La actividad que propongo es convertirnos en “escribas” pero no de puño y letra, sino de jeroglíficos y telares estacionales. Se extenderá durante todo el curso y englobará diferentes materias. Lo ideal es trabajarlo al final de cada semana para ir incluyendo sus aprendizajes durante la misma en cada una de las materias que han tenido. Se puede hacer por equipos, donde cada uno de ellos aporta un tema concreto, unos inglés, otros matemáticas, etc. Se utilizarán diferentes materiales en función del soporte que elijamos. Sería útil añadir como motivación inicial algún vídeo que hable de este tipo de trabajo  (egipcio, pintura rupestre…).

Para introducir el tema les contaremos alguna historia del antiguo egipcio donde aparezca la escenificación de la vida cotidiana, podemos enlazarlo con las primeras pinturas rupestres y otros similares lo que de paso nos ayuda a trabajar la historia. A partir de ahí se seleccionará por los alumnos el formato, si quieren un gran telar (quizá utilizar fieltro y pegar con velcro)donde pegar/coser los elementos de cada estación o bien una gran tira de papel para hacer jeroglíficos con las escenas más representativas o dejarlo por su simplicidad en un collage.

Acabarán el curso con lo más representativo de cada estación a modo de repaso totalmente significativo porque lo han realizado ellos mismos, desde su percepción de cada materia, en un trabajo colaborativo y que además puede incluir su reconocimiento publicándolo en el blog del aula (esto vale y es recomendable para todos).

Por último, os recomiendo esta playlist de vídeos con experimentos que pueden utilizarse en otoño, bien porque tratan elementos meteorológicos como el humo, la niebla, el oxígeno, etc. bien porque resultan asombrosos y pueden ser la chispa para levantar un nuevo proyecto estacional.

 

Espero haber despertado la curiosidad de niños, docentes y padres para poner en marcha estos bonitos y productivos proyectos de aprendizaje, ya sea en el aula, en un taller o en casa.

¡Seguimos aprendiendo y colaborando!

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