Coaching educativo o aprendizaje adaptativo del docente

Es aquí donde debemos detenernos en primer lugar. Hay que conseguir tener la mente abierta al cambio y es lo que propone a continuación con 7 sencillos pasos:

  1. Sonreír. Cuando un docente sonríe es más receptivo. Échale un vistazo a la hipótesis que lo confirma. Pincha aquí.
  2. Lenguaje corporal. Ser consciente de tus movimientos. La tensión, el mirar hacia otro lado….
  3. Escucha tu voz. La tensión, enfado o cualquier situación por la que estés pasando se refleja en tu voz. En una sesión de coaching hay que estar a lo que estás.
  4. Recuerda cual es el trabajo del coach: mejorar tu práctica. No ha venido a criticarte sino a sacar lo mejor de ti.
  5. Recuerda que el coach tiene experiencia en este tipo de orientación.
  6. Toma notas del feedback y revísalo.
  7. Pregunta y pide aclaraciones,  interroga, se proactivo en las sesiones de feedback.

Para guiar todo este proceso de orientación propone un tipo de rúbrica que servirá al docente del ejemplo para comprobar si está teniendo éxito, que ha denominado “el Kraken” que divide en 6 apartados:

  • Tiempo de la tarea. La pregunta aquí sería ¿saben exactamente que tienen que hacer? escuchar, tomar apuntes,  colaborar en equipos, …
  • El radar del docente y las respuestas de sus alumnos a sus correcciones. ¿Creen los alumnos que el docente está pendiente de su comportamiento en clase? Si se corrige un comportamiento ¿es duradero y efectivo para el resto de la clase?
  • El rigor del objetivo de la tarea.¿Está la tarea bien orientada al nivel de la clase?
  • Tareas de pensamiento ¿Se realizan tareas que permitan a los alumnos pensar para superar retos o el objetivo de la tarea que se propone?
  • Tareas prácticas ¿tienen los alumnos suficientes experiencias prácticas para entender el contenido adecuadamente?
  • Feedback del docente a sus estudiantes. ¿reciben adecuadamente feedback los alumnos tanto a nivel grupal como individual? ¿saben identificar cuál es el trabajo bien hecho?

 La visión que debe tener el docente está orientada a contestar estas preguntas siempre centrando el trabajo en una tarea concreta cada vez.

 Algunas de las técnicas que propone para que el docente dirija su actuación con éxito sobre una tarea concreta son:

  • Ofrecer información clara de hacia donde se dirige la tarea y las expectativas que se tienen de cómo los alumnos deben alcanzarla. Dando directrices claras (qué hacer y cómo hacerlo) se evitarán problemas de comportamiento en el aula y de dispersión. Para ello recomienda algunas opciones que pueden resultar útiles: palabras que actúen como llamadas a la acción, elementos visuales, preguntarles para cerciorarse si entienden la tarea, feedback positivo…
  • Promoviendo la  colaboración. A partir de una cuestión, relacionada con el objetivo de la tarea,  los alumnos colaboran para discutir sobre ella, dar ideas, argumentos, defender opiniones…

(pincha en la página siguiente)

A %d blogueros les gusta esto: