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Anticipar para innovar: el valor del análisis PESTEL en los estudios de futuros aplicados a la educación

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Nostradamus e innovación educativa

La educación en un mundo difícil de imaginar

El análisis PESTEL como ejercicio de observación

Investigar el futuro para comprender el presente

Un observatorio académico entre lo clásico y lo futurista, con libros, mapas, telescopios y pantallas holográficas. Una investigadora observa el horizonte mientras aparecen múltiples futuros posibles. Estilo ilustración editorial sofisticada, tonos azul oscuro y dorado.

Nostradamus e innovación educativa

Cuando hablamos de futuro, tendemos a pensar en ciencia ficción, en naves voladores, IAs conscientes o incluso en adivinos con su bola de cristal, rodeados de profecías y predicciones misteriosas al estilo Nostradamus. Por eso, hablar de futuro parece que es solo una frase de disciplina positiva donde hacemos inversiones a largo plazo o que busca averiguar que sucederá de aquí a 50 años. ¿Acaso no viste Regreso al futuro y pensaste que hoy en día tendríamos esos coches voladores?

Los estudios de futuro tienen por tanto, una fama no merecida por su inconsistencia y misterio. Más bien, parten de una premisa mucho más humilde: nadie sabe qué va a ocurrir. No hay un futuro escrito para nadie. Pero sí podemos observar las señales que aparecen en el presente y analizar las fuerzas que están transformando la sociedad, y a partir de ello, pensar posibles escenarios. El objetivo puede ser estar mejor preparados pero también, visualizarlos y/o encaminarnos hacia ellos de manera consciente.

En educación, esto cobra una especial relevancia. El docente que entra hoy en el aula formará personas del futuro en contextos que ni siquiera imaginamos. Por tanto, educar siempre ha sido un ejercicio de anticipación.

La educación en un mundo difícil de imaginar

Hoy la sensación de que nos da tiempo a actualizarnos y de que las leyes educativas se implementan de manera gradual ha desaparecido. La tecnología nos lleva la delantera a pasos agigantados, y no, no podemos ir al mismo paso. Por eso, cobra importancia este estudio de futuros.

Futuristas como Cascio hablan ya de ese concepto BANI donde el mundo ansioso y frágil se vuelve incomprensible y no lineal.

Ahora pocos entienden nada de lo que está pasando. El sentido común ha desaparecido como lo entendíamos. Los cambios tecnológicos afectan a los económicos y estos a las dinámicas sociales que provocan nuevas transformaciones que provocan nuevas políticas y regulaciones.

Ahora, innovar, da un paso más hacia la comprensión e interpretación del entorno para detectar transformaciones que todavía no son evidentes.

El análisis PESTEL como ejercicio de observación

No es que quiera daros más tarea, pero quizá sí empezar a observar y hacernos conscientes de las señales y tendencias.

PESTEL suele presentarse como una herramienta estratégica pero creo que es más una forma de entrenar la mirada. Se trata de observar sistemáticamente seis dimensiones del entorno: política, económica, social, tecnológica, ecológica y legal para identificar esas tendencias, cambios o tensiones emergentes.

Si lo hubieramos hecho con la IA hubiéramos visto que no solo se trata de un progreso tecnológico, sino también regulatorio, ético, de confianza social, de sostenibilidad, etc.

Con PESTEL tenemos ese radar en activo. No va a predecir la tormenta pero si detectar los cambios antes de que lleguen. Es como si te llevas el paraguas porque pinta gris el cielo.

Infografía de elementos PESTEL y fases.

Investigar el futuro para comprender el presente

La capacidad de imaginar futuros alternativos constituye una forma de alfabetización, decía Miller. Construimos nuestras decisiones sobre supuestos invisibles. No ofrece certezas, pero sí nos ayuda a hacernos mejores preguntas. Y ya sabes que esto es un patrón con la llegada de la IA.

Todo esto no supone perseguir cada cambio ni reaccionar a la novedad. Sería imposible. Significa desarrollar una sensibilidad para detectar señales tempranas de cambio, cuestionar supuestos que damos por sentados y explorar escenarios alternativos.

En educación superior, se trata de formular preguntas más relevantes sobre qué significa aprender, investigar y generar conocimiento en una sociedad en constante cambio. Y eso implica cambio de escenarios educativos.

 

Referencias:

Cascio, Jamais (2020). Facing the Age of Chaos.

Inayatullah, Sohail (2008). Six Pillars: Futures Thinking for Transforming.

UNESCO (2021). Reimagining Our Futures Together: A New Social Contract for Education.

Miller, Riel (2018). Transforming the Future: Anticipation in the 21st Century.

 


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