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Indagación filosófica y hackathon educativo como estrategia didáctica para el desarrollo del pensamiento ético

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Un corto como detonador ético: Cuando los tejados se quedan sin gatos

La indagación filosófica como comunidad de pensamiento

El hackathon educativo: pensar haciendo

Reflexión: donde el aprendizaje sedimenta

 

 

Un corto como detonador ético: Cuando los tejados se quedan sin gatos

No me canso de explorar y experimentar con la IA para generar mejores propuestas didácticas que no  se quedan solo en recursos tecnológicos, sino que además propician un cambio profundo en las metodologías activas dentro del aula donde el pensamiento crítico sale reforzado frente a una evaluación estancada en la memoria y la copia.

De nuevo empezamos con ese ciclo que sigo últimamente y que ofrece tantísimas oportunidades con la creación de contenidos gracias a la IA:

emoción-acción- reflexión

Pero que no se queda en esta estructura tan básica, sino que se tenga en cuenta que el conocimiento que perdura es el que se construye a partir de la experiencia, el que se procesa y conecta con nuestro propio sistema de significados. Pero sin olvidar que…

 

No basta con tener una experiencia para aprender de ella. Lo que transforma la experiencia en conocimiento es el acto de reflexionar sobre ella.

David Kolb, Experiential Learning, 1984

La propuesta se desarrolla durante 90 minutos y es válida para diferentes entornos. En la propia guía encontrarás las recomendaciones para tu nivel o entorno educativo. Desarrolla un contenido concreto donde destaca el pensamiento ético, pero el fuerte está precisamente en la secuencia didáctica que se articula para lograrlo y trascender. Aprovecha dos metodologías complementarias: la indagación filosófica (p4C) y el hackathon educativo.

Fase Función pedagógica En el taller
Emoción Activar el compromiso afectivo. Sin implicación emocional no hay motivación para pensar. Visionado del corto, muro VPP, pregunta detonadora, escritura en primera persona.
Acción Canalizar la energía emocional en producción creativa. Pensar haciendo. Hackathon: diseñar una alternativa real a la norma del cartel en tiempo limitado.
Reflexión Consolidar el aprendizaje. Conectar la experiencia con el propio sistema de conocimiento. Escritura individual, ronda de una palabra, pregunta de transferencia.

Ese pensamiento ético surge precisamente en una realidad que se pone de manifiesto desde el inicio en el corto y que conecta directamente con valores humanos. Se trata de provocar al alumnado:  ¿Cuándo una norma protege y cuándo encierra? ¿Puede algo ser justo y, al mismo tiempo, injusto? ¿Qué se pierde cuando se gana seguridad?

El corto animado (teaser) generado con Magnific: Cuando los tejados se quedan sin gatos con estética de musical (lo reconozco, me pirra este estilo), narra cómo una ciudad mediterránea pierde progresivamente sus gatos callejeros: primero a través de una regulación que cierra balcones y restringe espacios, luego mediante una recogida institucional que los lleva a centros veterinarios y los devuelve castrados. La historia no concluye por sí misma, pero se atisba un futuro: tejados vacíos, ventanas iluminadas, siluetas detrás del cristal. Aunque hablamos de gatos y está basado en una normativa real, puede utilizarse también como metáfora y representar cualquier colectivo cuya libertad se regula en nombre de su propia protección. Eso es exactamente lo que necesita una propuesta de educación ética: un estímulo que invite a preguntar, no a concluir.

El cortometraje funciona con lo que la P4C denomina estímulo filosófico: un artefacto cultural que contiene tensiones conceptuales genuinas, capaz de activar tanto la respuesta emocional como el pensamiento abstracto:  plantea una situación que el grupo debe interpretar.
Mira el teaser y si quieres la canción completa en Suno:

La indagación filosófica como comunidad de pensamiento

La Philosophy for Children (P4C), desarrollada por Matthew Lipman en los años setenta y ampliada por autores como Ann Margaret Sharp, propone transformar el aula en una comunidad de indagación: un espacio donde el pensamiento se hace colectivo, visible y provisional, y donde las preguntas tienen más valor que las respuestas: fomenta el razonamiento sobre cuestiones que importan.

En esta propuesta, la pregunta detonadora es ambigua: ¿Los gatos están más seguros al final que al principio? Esta ambigüedad tiene sus virtudes pedagógicas:

  • Es abierta, no hay respuesta correcta verificable. Admite varias respuestas no excluibles.
  • Activa tensiones conceptuales: libertad vs seguridad, protección vs control.

La técnica del muro Vi / Pensé / Pregunté (VPP) es un instrumento de objetivación del pensamiento. Al separar la observación de la interpretación y de la duda, invitamos al alumnado a tomar conciencia de los distintos modos en que opera su mente ante un estímulo. En una comunidad de indagación, la divergencia no es un problema que resolver: es el punto de partida (últimamente doy la lata con este tema: en tiempos de IA la idea es más importante que el producto final).

El hackathon educativo: pensar haciendo

El término hackathon proviene de la cultura tecnológica y propone una sesión intensiva de trabajo colaborativo orientada a resolver un problema real en un tiempo acotado. En su traslación al ámbito educativo, conserva sus rasgos esenciales: urgencia, colaboración, formato libre, presentación pública. Y añade una dimensión pedagógica: el proceso de aprendizaje como valor en sí mismo, independientemente del producto generado. Nos enseña que no hay soluciones perfectas sino diferentes. A nivel competencial, es el rey.

En la propuesta se ha añadido una opción enriquecedora: la incorporación de expertos  invitados que añaden complejidad y valor con posiciones argumentadas y distintas.

El hackathon no se evalúa con nota. Se reconoce mediante cuatro premios colectivos: Creatividad, Justicia, Viabilidad, Argumento, que el propio grupo otorga.
Esta decisión responde a una convicción pedagógica: en un taller sobre ética, la evaluación externa y unilateral del docente contradice el mensaje implícito de la experiencia. Si queremos que el alumnado desarrolle criterio propio, debemos darle oportunidades reales de ejercerlo.

Reflexión: donde el aprendizaje sedimenta

Si hay una fase que la presión del tiempo tiende a sacrificar en las propuestas de metodologías activas, es la reflexión.

La neuroeducación nos ofrece una explicación: el aprendizaje no se consolida durante la actividad, sino en los momentos de procesamiento posterior, cuando el cerebro conecta la experiencia reciente con estructuras de conocimiento previas. La reflexión no es el epílogo del aprendizaje: es el momento en que el aprendizaje ocurre realmente.

En nuestra propuesta, la reflexión tiene tres momentos:

  • La escritura individual silenciosa activa la metacognición.
  • La ronda de una palabra crea un mosaico colectivo que genera comunidad intelectual.
  • La pregunta de transferencia ¿conoces alguna norma real que se parezca a la del cartel? conecta la experiencia con el mundo más allá del aula.

Cuando alguien ve un cartel en la calle, lee una noticia o escucha un debate y piensa en los gatos del tejado, la propuesta ha cumplido su objetivo más ambicioso: activar lo que Perkins y Salomon llamaron transferencia lejana.

La indagación filosófica y el hackathon educativo son, en apariencia, metodologías de naturaleza distinta. Mientras que una favorece la pregunta y la reflexión, la otra hace lo contrario, acción, producción y presentación. ¡Ahí, está la gracia! El primero crea el espacio emocional e intelectual y da profundidad al segundo.

Esta propuesta no pretende resolver la tensión entre libertad y control que plantea el corto, no buscamos la solución al problema, solo que el problema se piense. 
Accede a la propuesta interactiva y descargable:

Referencias:

  • Bransford, J., Brown, A., & Cocking, R. (Eds.) (2000). How People Learn. National Academy Press.
  • Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI.
  • Kolb, D. A. (1984). Experiential Learning. Prentice Hall.
  • Lipman, M. (2003). Thinking in Education(2ª ed.). Cambridge University Press.
  • Lipman, M., Sharp, A. M., & Oscanyan, F. S. (1980). Philosophy in the Classroom. Temple University Press.
  • Perkins, D., & Salomon, G. (2012). Knowledge to go. Educational Psychologist, 47(3).
  • In Community of Inquiry with Ann Margaret Sharp: Childhood, Philosophy, and Education, edited by Maughn Rollins Gregory and Megan Jane Laverty. (2019). Teaching Philosophy. https://doi.org/10.5840/TEACHPHIL20194212
  • Splitter, L., & Sharp, A. M. (1995). Teaching for Better Thinking. ACER.

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